PLASTICIDAD

Mi plasticidad no está comprobada

ni mis enfados barridos

la calle es la de siempre, estática sin adoquines

voluntades estancadas contra natura

entrene y mantra repetitivo no han servido

siguen sin compartir deseos incrustados

 

el mundo me ha mentido

mi cabeza no es moldeable

perdí la esperanza ante la visión turbia

vuestras palabras han eliminado su sentido

acciones quieren servir, la madeja se ausenta

y el hilo rojo debe recorrer mis venas

fue costumbre ancestral involuntario

¿dónde estáis, células feroces?

Sin unión no hay fuerza capaz de avanzar,

ni saltar el apagón emocional

 

rodar con la rueca entre iguales

dentro del bosque neuronal

vagando entre las estrecheces de las sinapsis

me doy de bruces ante un mundo que me ha mentido

soy combustible para esta falla.

¿POETIZAR?

Y querías saber si poetizaba

te digo que sobrevivir es mi esfuerzo

no hay valor distinto

al de no desfallecer

sueño volver a vislumbrar el amanecer

levantarme, solo eso

¿cómo poetizar, por Dios?

 

En ese túnel no hay letras

nadie formula palabras

brumosas imágenes no tienen color

insípido está el pensamiento

aunque el lápiz ruede entre dedos

pese a que el papel acalambrado se estire

la hoja espera mi ataque ausente de ruido

y no hay verso que asomarse pueda

en esta gruta sin salida

ocupada del tufillo de la decadencia.

 

¿Poetizar? ¿Cómo querido amigo?

 

SUEÑOS Y REALIDADES, fiestas españolas

 

Aquella noche hubiese querido ser un espadachín de los de antes, dominar el arte de la esgrima, tener un cuerpo elástico con poderes sobrenaturales para elevarme encima de la barahúnda acumulada en la esquina de mi casa. Ya de pequeña soñaba ser como Peter Pan, cuando algunos hechos me parecían muy injustos. ¡Cuántas veces hubiese querido  volar y tener acceso a la famosa caperuza de la invisibilidad! En aquel entonces engullía todas las lecturas que caían en mis manos, entre los que se encontraban Los tres mosqueteros, Espadas y demonios, Minino espadachín y otros. Soñaba con valientes héroes que defendían una buena causa. Sin embargo, no me gustaban los duelos, donde a veces moría el bueno, el que amaba de verdad a la dama cuyo honor defendía. Pero divago, a lo que iba: aquella noche hubiese querido tener una varita mágica para evitar un duelo desigual como el que presencié y explico a continuación.

Me despertó el ruido producido por una marea humana, una vociferación desordenada que retumbaba sobre el asfalto de las cuatro esquinas donde habían colocado el pilón para atar al animal. Ya estaba la bestia fijada sin poder moverse cuando dispusieron sobre sus astas las bolas de material inflamable para prenderles fuego.  El toro estaba espantado y no sabía qué le quemaba los sesos y le deslumbraba sin piedad.

Un profundo desprecio desequilibraba mis sentimientos escuchando tanto grito y rugido humano cuando percibí el desconcierto del animal que corría a buscar alivio. Mientras los que se consideraban hombres corrían delante y detrás de él yo solo rogaba que cayese todo el peso de la venganza sobre la manada de esa clase de aulladores que se divertía a costa de un ser que no podía considerarse inferior, pero sí engañado. Había sido criado para eso, para que una comisión de fiestas lo comprase, lo esclavizase, lo maltratase y lo matase. Quinientos kilos de carne y hueso iban a servir de alimento para el rodeo de la vida, de diversión para unos malos héroes necesitados de espectáculo, de ese duelo desigual.

Estaba horrorizada. Intenté dormir tras cerrar mis párpados humedecidos. Peter Pan ya no era de mi mundo, ni yo jamás había podido alcanzar habilidades sobrenaturales. En el presente no queda más que buscar diferente arma, la esgrima de la palabra escrita para manifestar mi rechazo y cambiar sangre por tinta.

Entre la noche y el día

Entre la noche y el día

el paisaje ya estaba allí

tu ventana tan solo es tu mirada

cuando despiertas y tus párpados se elevan

el sol se despereza igual que tú

 

delante de la cancela hay un rebaño

quiere darte los buenos días

señal de vida respirando

y tú sorprendido sacas

la cámara interior

 

¿cuántas imágenes te sorprendieron?

incontables troncos ansiaban tu abrazo matinal

cuando subías las sendas hechas con tus pisadas

años ha que no existían

guijarros, hierbas y florecillas azules

aspiraron el frescor matinal

mientras en la ciudad cantaba la radio

 

noticias, canciones, programas diversos

como milflores en la miel de tu desayuno

en bendita soledad tras tanta lucha

por alcanzar lo inalcanzable

mira, mira entre la noche y el día

que se eleven tus párpados…

OFIDIO

 

No tan guapa como una cobra

pero furtiva sin ruido entrase en mí

sin pedir permiso ni dar explicaciones

y de pronto lo que creí de lejano planeta

tomó forma de piedra preciosa

impidiendo mi oxigenación celular.

Yo, tan flexible y adaptable acepté

una puerta tirada a las narices

lo que hace nada era vida para mí,

tu castigo fue inmovilizarme y me obligas

a luchar contra un enemigo desconocido

cuyo nombre se parece a la condrocalcinosis

o serpiente venenosa sin manzana.

 

Me hablaron de mil remedios

para que te marcharas al infierno

unos dejaron perfume de azufre,

convirtieron la lengua en mudez

tras la ingesta de ajo crudo

otros de agua de mar

pero yo sabía que los ofidios

también dominan océanos profundos

no me puedo fiar de ti,

no soy Eva, además  mi Adán está en las nubes

agacho la cabeza y preparo mi venganza con

Dimetil Sulfóxido, llamémoslo DMSO

ESE CIPRÉS

Ese ciprés en medio del sofocante calor,

entre piedras color tierra

señalando fuentes donde brotan gotas de sabiduría

refrescan labios con ansias de hablar

sobre amor, belleza, y amistad

 

y luego la realidad tuya

que no eres ciprés, ni fuente, ni piedra color tierra

tus labios pronuncian imágenes del cerebro

fantasías de arco iris, deseos falaces escondidos

sobre tejidos delicados sin bordar

solo sueñas una y otra y muchas veces…

 

los cipreses esperan las paciencias

piedras color tierra aguardan sin prisas

de las fuentes caen rezos

refrescan los pecados del maldecir

¿amor? ¿belleza dónde, si no tienes ojos?

amistad sin oídos no fomenta amigos

 

Oh, cipreses, dedos del destino fúnebre

entre piedras de reconocimiento

perecederos recuerdos

grabados en suelos fértiles

de algo que perdió su importancia en el tiempo.

UNA GOTA

Una

gota busca refugio

no sirve cualquier lugar

quiere pasar desapercibida

esconderse resbalando

no hay estanque, ni rio, ni mar

solo cristal incoloro

corre para abajo

a veces dubitativa

no se conforma, piensa

con su cerebro transparente

el viento la eleva en diagonal

cae por inercia en vertical

cuando quiere andar derecha

sin pies ni cabeza, es gota esférica

¿ acaso rueda?

 

Su refugio es el universo

óvalo, llano, inmenso

cabe dentro de sí

alberga infinitas formas

se eleva, se hunde, se cae

y de nuevo es gota, una, tres, todas

discutid si queréis, pero en esa gota

cabemos todos

SORIA ME SORPRENDE

 

Soria me sorprende

no solo Monte Valosadero,

su Ermita y Monasterio

piedras alzadas

erigidas entre el verde

como tu mirada

 

Soria me sorprende

tenía que estar prevenida

también tú me sorprendes

sin piedras alzadas

tus iras esculpidas en el cerebro

monumentos inamovibles

aparecen de pronto

durante instantes sin avisar

 

no ayuda comer chocolate

ni pillar calmantes mentales

disparas sables francos sin adornos

como salmos que nadie escucha

sí, sí, Soria me sorprende

cuando la vida se hace marco

ya negro, ya dorado, con hojas verdes

pero tú no percibes la vida

ni posas tu vista sobre Soria como yo.

MALEVOLENCIA

 

 

Una redecilla de fibra óptica cubre su cerebro

no tarda en anudar recuerdos y sospechas

teje pensamientos vengativos

colores oscuros modelan la grasa marrón

de la que saca su fuerza sobre la lengua falaz

escupe palabras fétidas

que resbalan por la columna salomónica

 

recovecos se abren entre cuerdas diagonales

forman un dibujo perfecto para

adornar el infierno engañoso de su mente

una celestina atrae parejas inimaginables

inventadas entre nubes y puestas en escena

el rugido de su enfado se pierde

entre las notas de U2 y su

                                       ordinary love.

ANATOMÍA ES DESTINO (Sigmund Freud)

 

Piel negra, sangre roja

arena fina, dunas esculturales

dedos erigidos hacia el cielo, palmeras

dominación blanca marfil

vaginas sonrosadas entre muslos negros

abundante esperma blanca derramada

ojos azules desprecian, se creen acerados sables

miradas dolorosas bajo párpados oscuros

dentaduras potentes sin victoria

contra bocas melladas

 

Oro, diamantes, esmeraldas

nada salva las pieles oscuras

ínfimas venganzas apagadas

África llora sus hijos

llenan mares sin ser descubiertos

no hay arcos para vírgenes

bóvedas no devuelven cánticos

 

Piel blanca, sangre roja

jugo vital mezclado sin subastar

no hay oro suficiente para equilibrar

la balanza hace siglos se inclinó

neutraliza sin favores

el siroco siquiera barre injusticias ¿humanitas? ¿divisiones?