RAFAEL ALBERTÍ

¡Cuántas heridas no habrá tenido

ese viejo tronco llamado Rafael Albertí!

¡Cuántas palabras escritas en las hojas de su arboleda,

cuántas evocaciones en vano

y cuántos azotes recibidos

de vientos y tempestades!

 

Y ahí estaba -lleno de amor por la vida

colmado de sabiduría eterna

que extrajo de la mar,

esa, su hispánica mar,

de la que bebieron todos los Dioses…