IGNORANCIA

No sé dónde estoy

me pregunté al despertar

mientras lo cotidiano

de cada mañana me anula transparencias;

me siento como una pieza de ajedrez

tal vez un peón

dentro del tablero de colores opuestos.

No sé dónde estoy

quiero huir, huir de mí,

de esa desconocida que me mira

desde el espejo del baño

peón inútil,

interrogando: ¿a dónde vas?

si solo puedes recorrer un campo

así marcaron las reglas, graneros inmensos.

No sé dónde estoy, confusión inacabable

ayer creí en el paraíso de Adán y Eva

luego en Ur con Sargón, rey de Akkad y

hoy me siento producto de la casualidad

pues no sé dónde estoy

ni qué hago aquí…

NACER CON VAN GOGH

Nací en la habitación de Arles de van Gogh

entre aquellos muebles simples

dos sillas, una cama de madera

el suelo y la mesita,

allí nací sin necesidad de más adornos

que cinco cuadritos y un espejo.

Cuando me veo envejecer en él

me siento vivida de tantas desventuras aprendizajes

de miles de anhelos no cumplidos, luego olvidados

y los sueños que no se realizaron del todo,

pero como aparece en las estadísticas

la gente simple somos felices con nuestras parquedades,

creemos tenerlo todo dentro, muy adentro

porque nada necesitamos que se pueda comprar.

Sentir, lo que es sentir, es tan poderoso

que no cabe en la habitación de van Gogh

porque debajo de la cama de madera

el suelo se impregnó con todos los besos

que nos dimos

con los abrazos que envidió la pelusa

y ahora, ante ese espejo junto a la ventana

la cara arrugada sonríe

para llevarse lo que los demás no saben.