NACER CON VAN GOGH

Nací en la habitación de Arles de van Gogh

entre aquellos muebles simples

dos sillas, una cama de madera

el suelo y la mesita,

allí nací sin necesidad de más adornos

que cinco cuadritos y un espejo.

Cuando me veo envejecer en él

me siento vivida de tantas desventuras aprendizajes

de miles de anhelos no cumplidos, luego olvidados

y los sueños que no se realizaron del todo,

pero como aparece en las estadísticas

la gente simple somos felices con nuestras parquedades,

creemos tenerlo todo dentro, muy adentro

porque nada necesitamos que se pueda comprar.

Sentir, lo que es sentir, es tan poderoso

que no cabe en la habitación de van Gogh

porque debajo de la cama de madera

el suelo se impregnó con todos los besos

que nos dimos

con los abrazos que envidió la pelusa

y ahora, ante ese espejo junto a la ventana

la cara arrugada sonríe

para llevarse lo que los demás no saben.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s