ALAMBRE ESPINO

 

No recuerdo mi nacimiento

inimaginable vuelo entre cenizas

de pájaros plateados, fríos

 

en el valle de un bosque perdido

batían alas los montes metálicos

entre nieblas detonaban bombas

regalo en celofán de la enquistada guerra

 

no recuerdo la leche materna

magra por necesidad

ni el alambre espino de una frontera

tampoco el calmante para no llorar

 

pasos de duras botas

uniformes tenebrosos

apenas mermelada artificial

con ingredientes desconocidos

 

no recuerdo sus conversaciones

cuchicheos bajo la manta agujerada

el sol dejó de brillar

hasta la mayoría de edad

cuando MM cantó para su presidente

y yo repartía periódicos.

3 thoughts on “ALAMBRE ESPINO

  1. Julio F. Alcalá 16 octubre, 2016 / 12:50 pm

    Parece que recordaras sin querer, o que quisieras recordar sin que lo pareciera.

    • La Rosa de Jericó 16 octubre, 2016 / 1:15 pm

      Mi nacimiento fue para mi curiosidad siempre un asunto espinoso… encima puedo jurar y juro (!) haber escuchado el ruido de las botas desde el vientre materno. Ahora me mandarás al sicoanalista…jejeje

  2. lavoracidadmataalgato 18 octubre, 2016 / 3:06 pm

    Muy buen poema, casi pude visualizar el nacimiento. No pares de escribir! Te sigo

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