ALCANZAR LA INTELIGENCIA

Dímelo tú,

dime cómo alcanzar la inteligencia

a través del abecedario convulso

que sale de sus cabezas

pero no quiere penetrar en la mía

 

Veo con desolación cómo vuelan

los vocales entre consonantes turbados

cuando hablan en ruso, en finlandés

el primer hombre no necesitó mostrar más

que una mirada, un sonido

como la tramontana a las once

enredando mentes creativas

barre lo inútil, siembra dudas

como margaritas con pétalos blancos

dímelo tú,

dime cómo alcanzar la inteligencia

UN DÍA DE FEBRERO

 

Una semana de insultos es solo otra semana de insultos. Mis espaldas ya no duelen de tantos pesares. Quisiera alejarme de esa persona pero no puedo sin perjudicar a otros. Sé que el ser humano es capaz de aguantar mucho. Lo intento una y otra vez porque quiero vencer todas las dificultades que me proporciona la vida. No quiero ser débil, ni lamentarme de mi mala suerte, he de resistir como mejor pueda, hasta que pueda.

Hijos míos, no sé qué va a ser luego, mañana. No lo sé. La noche se despide con un lento adiós. Nubarrones impiden ver los luceros celestes. De cuando en cuando aúlla el viento de este mes de febrero que barre veloz todo lo que encuentra a su paso: maldad y bondad. Barre los antagonismos, las hojas muertas. Quiero ver cómo despierta el alba  suelos de blanco bajo los almendros, cómo el rosa en el centro de la flor de las esperanzas.

San Valentín se acerca, prepara sentimientos, hace memoria en aquellos corazones que ya no aman mientras el alba tarda en imponerse. Estoy junto a la vía esperando que el tren de la vida me lleve a otro destino, aunque dude que sea diferente. La creciente claridad empuja a los nubarrones, abre brechas a la oscuridad filtrando la luz con lentitud, gana terreno. Anhelo que sea espejo de mi ánimo al que obligo a levantarse y cambiar de tonalidades.

Abro mi mano, la otra, hay diez posibles destinos diferentes. Solo hace falta saltar al vacío y decantarme por uno diferente. El abanico de dedos deja actuar el azar, pero hay que saltar. Todo en la vida es movimiento, ¿a qué espero?

 

 

Asistencia Social.

Non Perfect. El blog imperfecto.

En estos últimos tiempos, me he movido en escenarios que me han trastocado el corazón. Con unas cuantas palabras, en seguida os pondréis en situación: persona muy querida, tercera edad, deterioro físico y cognitivo, soledad, situación insostenible, residencia…

Durante el proceso, un sentimiento formado, a su vez, por dos sentimientos: la tristeza más profunda y un alivio de espíritu al poder proporcionar los cuidados necesarios. La tristeza y el alivio parecen confrontarse aunque en realidad intentan compensarse…

En ese camino, estás acompañado. Asistentes y Trabajadores Sociales, te guían, te asesoran, se desesperan contigo ante esa burocracia que nos bloquea, te consuelan y se implican. Y todo esto, en su papel de funcionarios poco valorados en lo social, literalmente, aunque su mundo  sea, precisamente,  lo social.

Lo que he visto y he vivido en estos últimos tiempos, me dice que somos afortunados de tener equipos excelentes de profesionales de servicios…

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FERIA

Desbordado el vaso

se desparramaron  sus manías

quedó libre al fin

 

podía acumular de nuevo

caprichos sin valor

saberes ardientes

rebajados con vinagres pomposos

 

el cinturón de asteroides

no le enseñó su norte,

prefirió el lánguido palmeral

de altas ideas

sacados de libros de bolsillo

a céntimo sobre el carro

 

la clientela discutió

sobre dragones moribundos

del huerto de Nietzsche y Sócrates

las mujeres pasaron sin rosas

mirando portadas musculosas

sobre sofás imaginarios

 

la feria acabó ansiosa

otro año estrenarán nuevas luminarias.