CRISTALES ROTOS EN SUELOS SOLUBLES

 

 

Busco quién me venda tiempo

quien estire el cordón de plata brillante

ante el muro caído a mis pies

percibo que se acorta el recorrido

necesito más cuerdas inmateriales

sujeción en rocas escabrosas

no me preguntes porqué

mi secreto se esconde tras grandes ojos

curvadas letras con faltas tienen imán

cosen los signos del libro de la vida ya sin anhelos

 

quiero volver a ver el sol camuflado entre llamas

poder apartar los escombros

no ver esos cadáveres encogidos

con gestos de gritar su último deseo

tapan el suelo cuarteado en rombos desiguales

lleno de hojas curvas de árboles sin vida

 

busco reunir elementos para soldar

el tiempo perdido entre cenizas.

Divagando: No idealices tu pasado

Blueberry

En qué momento pasó el tiempo, que te atrapó en una idea que te obligó a cerrar los ojos a toda realidad que te envolviera.

Era la costumbre de aferrarse a imágenes idealizadas de un pasado ya ambiguo.

El vicio de vivir anhelando una historia ya muy lejana. La idea de lo que fue.

La certidumbre de algo que se creó en la imaginación, de aquello que sucedió hace tiempo tan diferente. Se transformó y adaptó a un ideal que jamás se repetiría, porque jamás existió como tal.

No. No deseas siquiera ese pasado. Quizá, solo quizá, es el anhelo de lo creado en tu imaginación, de lo que te salva contra un presente doloroso.

-Blueberry

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EL CÓNDOR VUELA

No sabía de colores

siquiera de texturas

solo distinguía lo agradable

de lo contrario

volaba por la vida sobre sensaciones

se daba duchas de árboles

sus alas flexibles surcaron

caminos imposibles

escalaron rocosas sendas

y bajaron por profundidades

solo comparables a cerebros complejos

hasta encontrar la fórmula de la felicidad

la susurró a los oídos del águila

que desde entonces vuela alto

como su hermano, el cóndor

dibujan ochos en el cielo

pero los humanos no les entienden.

 

CARCASA AÑEJA

 

Esa carcasa envejecida

ese contenido revuelto y anudado

esos caminos sobre pesadillas

no le dejan calcular

vierte toda expresión buscando hábitat

trenza y retuerce sobre su irrealidad

y ve imágenes para amenazar

grita su debilidad sin vitaminas

sobre una senda  inexistente

encuentra figuras divagando

echa su fuerza inexistente sobre campo estéril

su mente es desierto salpicado

asoma el saguaro repetido

daña su inmediatez

y no sabe lo que quiere

fuera de un pasado añorado

lejano, tan lejano

invisible su presente, inadmisible

insuficiente

¿hasta cuando?

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OQUEDADES

img-20180512-wa0004Cuando en esa mente desentonan

cuerdas vocales con irrealidades

cuando la persecución  mental es loca realidad

la lengua se desatasca y escupe

múltiplo de mal anidado en hígados añejos

proyectiles sin rumbo previsto

destrozan deseos armónicos

y cavan honduras en la arena

que olas atrevidas tragan sin pudor.

 

Antes negro que catalán repetía

escondía sinsabores en úlceras incurables

costillas rotas como llaves a castillos

aires espesos sobre rosaledas ausentes

y soledades envueltas en gasas estériles

evitaba sentidos, evitaba contactos

tanto evitar desentonaba esa mente

ya solo proliferaba locas realidades

fantasías de fabricación propia

sin pasar por caja.

ANTES

 

Antes, mucho antes tricotaba

que si para el niño, si para la niña

ahora voy a la playa muy de mañana

para ver despertar la mar

¿los peces duermen? preguntaron

lo quise comprobar

pero no cogí el esnórquel

y me dormí en la roca sin ver los peces

 

antes, mucho antes veía  hebras

ahora una red de surcos cubre mi cara

en forma cuadricular

después se volvió gris la visión

ellos habían crecido, nada preguntaron ya

y mi mundo se ha comprimido en una laja,

ni sé si tiene color

pero sueño con peces que duermen

con prendas tricotadas

y un cacho de hierbas aromáticas

que cubran mis recuerdos.

En las ventanas

La vida entre (paréntesis)

Su mente es una casa vieja. En las habitaciones crecen árboles que buscan respirar por las ventanas de madera. Árboles ilustres que, si prestas atención, te cuentan historias con finales surrealistas. Y no hay espejos, no le gusta verse en ellos porque cada vez que se refleja en sus superficies pulidas es un instante más vieja. Los cajones esconden documentos de viajes, bombillas agotadas y con los filamentos llorando dentro del cristal. Una casa llena ya de crujidos y alguna que otra grieta, fruto del tiempo y no del descuido. Escalones que llevan a la parte de arriba, donde caminan libremente sus sueños. Y también sus pesadillas. Mente de cabellos largos, de piel albina, de ojos negros, que se cansa y que se levanta con sonrisas en su rostro. Algo ciega y algo sorda para las cosas de la mayoría. Pero ya no le gustan las visitas. Se ha vuelto…

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EL MUNDO Y TÚ

 

EL MUNDO Y TÚ

 

Otro comienzo con letras revueltas

la duda del cambio

los pasos en zigzag para esquivar

el destino juega sin compas

huyes en horizontales correrías

te escondes en tu cerebro

mas sus ondas duelen

no dan acomodo ni durmiendo

al final la mesa, siempre la mesa

papel inventando platos

comida pintada a lápiz

y tu estómago vacío mientras

el miedo abre ojos, no mira ráfagas

nadie gana la guerra

eso lo sabes, pero huyes

para llegar a ningún destino

fuera de tu órbita

 

Tu tren no tiene regreso

traspasa distancias impuestas

pero tú siempre estarás en el mismo lugar

aunque cambie el año su número

eres ficción inventada