EL MUNDO Y TÚ

 

EL MUNDO Y TÚ

 

Otro comienzo con letras revueltas

la duda del cambio

los pasos en zigzag para esquivar

el destino juega sin compas

huyes en horizontales correrías

te escondes en tu cerebro

mas sus ondas duelen

no dan acomodo ni durmiendo

al final la mesa, siempre la mesa

papel inventando platos

comida pintada a lápiz

y tu estómago vacío mientras

el miedo abre ojos, no mira ráfagas

nadie gana la guerra

eso lo sabes, pero huyes

para llegar a ningún destino

fuera de tu órbita

 

Tu tren no tiene regreso

traspasa distancias impuestas

pero tú siempre estarás en el mismo lugar

aunque cambie el año su número

eres ficción inventada

CAMPOS DE JAÉN

Tiemblan las hojas sujetas a  ramas flexibles

como tu juventud verde plata

mientras mis ojos

buscan razones para un cuerpo cansado

preguntan

si el precio de la vida es consecuente

la hilera de olivos abronca confuso

y se estremece con el cimbreo

sonidos acompasados suenan dulces

cantando siuuu, siuuu, siuuu

la belleza es campo visual del pestañeo

afloran sentimientos como sinfonías

mas la tarde declina

y la noche promete soñar

la luna impide que se alineen los elementos

durante el cuarto menguante

y siguen temblando las hojas

sujetas a ramas flexibles

el espectáculo ya solo necesita del viento

como director de la orquesta

oh campos de Jaén,

ventiscas quieras para llenar

tu mundo verde plata.

EL VIEJO CUADERNO

 

 

 

¿Quién no ha encontrado un viejo cuaderno abriéndolo con curiosidad? ¿Quién no ha querido bucear en un pasado más o menos lejano? Nunca he sabido si era conveniente obviar una limpieza general de papeles para deshacerme de lo que pudiera parecer basura acumulada y envuelto en extraños sentimientos de pertenencia.

Pues bueno, encontré un viejo cuaderno de cuando ya no era adolescente, pero en el que apuntaba frases, pensamientos o copiaba alguna que otra filosofía parda que me hacía sonreír. Dudas sobre la eutanasia, malditos que dijo el sabio Sileno, más os hubiera valido no haber nacido, y ya que estáis en el mundo, pues moriros pronto… y otras estupideces.

También había apuntado algún que otro sueño para interpretarlo con el libro de sueños en la mano, o aquella pesadilla que me perseguía durante años en alguna noche con pijama ajustado y su maldita goma que no por mucho lavar se ablandaba.

En otra página encontré el mismo problema que sufro veinte años ya con mi pareja, o sea, nada ha cambiado. Mejor dicho, no he querido cambiar nada por cobardía o protección, vete tú a saber. Creo que voy a tirar el cuaderno por fin, porque no sirve hurgar en viejas heridas que están todavía supurando, ni en filosofías cuando no tienes la mente abierta para tanta sabiduría.

¡Sí, a la limpieza general entre mis papeles!

TRES, SEIS, NUEVE

Cansada de las sábanas

del tres, seis y nueve

recorro aquella manguera amarilla

alimento de geranios

dedos torpes de edad avanzada

hacen olvidarme del veinticuatro treinta

cuando bailaban en la calle sin música

con los pelos sujetos a una cinta con topos

las balas gorgojeadas nunca alcanzaron

el valor de su peso

era hora de preparar la cena

el ciento cuarenta y seis nunca salió premiado

y la vida fluyó sin más aspavientos

hacia la última morada

donde trozos de cristal brillaban como estrellas

 

Dijeron que fue un accidente

LA SUERTE DE LOS TIEMPOS

 

*Observo que el profesor intenta conquistar a la alumna más guapa.

*El mismo momento cien años atrás refleja a un soldado raso sufriendo entre compañeros agonizantes que yacen junto a él en la trinchera, siente el vacio de su estómago y el miedo a caer sobre el campo de honor si levanta la cabeza.

*El profesor reparte cuando puede besos suculentos, desea provocar orgasmos.

*El soldado escribe a su madre y hermanos, pide un paquete con comestibles.

*El profesor posa su mirada buscona sobre la melena rubia y percibe al mismo tiempo que los bien formados pechos de la alumna suben y bajan a ritmo de respiración. Solo han pasado cien años desde la carta del soldado.

*El soldado acababa de ser llevado al hospital militar. Para él ya había llegado la paz del mundo con tres balas, dos en el bajo vientre y otra en el muslo. Había escrito una carta a su madre sujeta entre sus dedos helados.

*El profesor buscó el preservativo en uno de sus bolsillos. La ansiedad de llevar a cabo el acto soñado no le dejaba encontrar la goma preciada.

*Ochenta años antes y delante del enorme hoyo excavado en la tierra negra el comandante dudó un momento si debería matar primero a los bebés judíos o sus madres, optó por los bebés. Hubiese sido mejor que el esperma hubiese acabada en cualquier goma profiláctica. Minutos después cayeron las madres que se volvieron histéricas ante el horror visual.

*Hiroshima no hacía presagiar el turismo en masas disfrutando de carne humana barata. Un occidental comentó en una entrevista televisada vestido con un taparrabos en una playa asiática que una niña virgen se conseguía al precio de una salchicha de Frankfurt.

¿Quo vadis, hombre terrícola, en la suerte de tus tiempos?

ES NATURAL

 

La fina cortina de lluvia

sobre el rio agranda el mundo

la humedad abarca el universo:

cabe en las huellas dactilares,

fermenta siglos y

la humanidad no es más que espuma

en constante ebullición.

 

Estás mirándome

voy hacia ti entre nieblas

sentimientos fabricados

bajo las estrellas del consuelo

engaños invaden el terreno

la ceguera no es un regalo.

 

Nuestros caminos nos separan

en lógica bifurcación

donde álamos y abetos no conviven.

El entendimiento es un muro

de dos lados, la hiedra lo escala

feroz alimaña que lía verde

mi boca ha perdido el color del alfabeto.

NO RECUERDO

No recuerdo mi nacimiento

inimaginable vuelo entre cenizas

de pájaros plateados, fríos

 

en el valle de un bosque perdido

batían alas los montes metálicos

entre nieblas detonaban bombas

regalo en celofán de la enquistada guerra

 

no recuerdo la leche materna

magra por necesidad

ni el alambre espino de una frontera

tampoco el calmante para no llorar

 

pasos de duras botas

uniformes tenebrosos

apenas mermelada artificial

con ingredientes desconocidos

 

no recuerdo sus conversaciones

cuchicheos bajo la manta agujerada

el sol dejó de brillar

hasta la mayoría de edad

cuando Marilyn cantó para su presidente

y yo repartía periódicos.

Eso sí lo recuerdo… mirando atrás

VIBRACIONES

¿No es esta la misma milenaria balada? (Omar Khayyam)

 

Alguien no duerme,

no adivino su razón

pero escucho sus notas,

un leve rasgueo de un instrumento

melodía conocida

mi oído se agranda, quiere captar

se conecta inmaduro

adivina los soles, los fas

y sí, ya el cerebro hace levantar

la memoria, recuerda

aquel concierto de Aranjuez

desvanece la ceguera y el dolor.

 

Vibraciones atraviesan

paredes mudas

tienen alas, transportan

lugares aparecen en sueños

benditos dedos que arrullan

y alejan angustias nocturnas.

 

 

LUZ TAMIZADA

 

Percibo el índice divino

de todas las cosas

en mi carne sangrienta

cortada a jirones por el azote del viento.

 

Me pregunto por qué

la sencillez torturada de la selva

tiene cara de analfabeta.

 

Perecer… morir… ni el pensamiento

enraizará en el alma del mundo

cuando queda tanta soberbia

bajo la espesura de unas cejas arqueadas.

 

Luz tamizada de comprensión a medias

el difluir y devenir de humanidades,

un  flamear amores al viento,

y el sol reverberando en lagos profundos.

 

Traquetea el alma en pena

el sonoro aleteo de una paloma negra

es oído en el continente africano

mas el mundo acalla telarañosas consciencias.

EL TALÓN DE AQUILES

 

Cuando el caparrazón

cubre tu talón de Aquíles

y muerdes el pañuelo de dolor

cuando tu pelo ha crecido sin barbero

y tus facciones se derrumban

cuando tus libros acumulados no ven tus ojos

y todos tus trajes sobran

cuando tanto esfuerzo evapora

y ninguna nube lo acoge

cuando todos los momentos son un quejido

veo la dureza de la vida sin lametones

 

Te irás sin alimento

habrá cenizas en el mar

el olvido se hunde en las olas,

solo fuiste un borrador del destino

y yo unas lentes lechosas

con ansias de ver lo invisible